Frente al intento de manipular las Fuerzas Armadas contra el pueblo argentino/Iniciativa Política

Para Mauricio Macri y su gobierno colonial la usurpación de las Malvinas y otros territorios insulares australes, y la amenaza sobre la Antártida, constituyen una “zona de paz y estabilidad”. Como es lógico, pretende dar a las Fuerzas Armadas el lugar desde el cual un consenso democrático decidió sacarlas. La seguridad interior.

Su decisión, repudiada por el país, parece apuntar a comprometerlas en la lucha contra el pueblo argentino. Ésa es la “hipótesis de conflicto” de un poder virreinal que privilegia servir a los amos del mundo. Las promesas de campaña que le permitieron obtener una exigua mayoría en los fatídicos comicios del 2015 están cada vez más lejos.

Nos permitimos dudar, de todos modos, de que el viraje responda en realidad a un plan elaborado con cierta perspectiva. Hace pocos días, el mismo gobierno generó malestar en los cuadros que hoy quiere direccionar hacia las funciones de la Gendarmería, al burlarlos con una ridícula “oferta salarial” del 8%, que debió corregir rápidamente, mientras el país sufría una macro devaluación y toda la población un alza de precios que ha empobrecido a las grandes mayorías.

Las FFAA no son una excepción en la tragedia. Parece, más bien, que en el marco de una política que somete a la nación a los centros financieros y especulativos globales el macrismo sólo atina a mirarlas como un problema presupuestario, dentro del ajuste brutal en marcha.

Por otro lado, la tentativa macrista evoca una época de entrega y represión, que instrumentó a los militares como tropas de ocupación, según dictados de asesoramiento yanqui y francés, cuando la oligarquía argentina y los núcleos de poder económico concentrado, fundamentales responsables del Proceso iniciado en 1976, lograron colonizar al poder armado y servirse de él para fines antinacionales.

Más tarde, retornada la democracia, lograron ocultar que en el terrible ciclo fueron ellos “el poder detrás del trono”. Así, se liberaron de los juicios, que condenaron a los autores materiales de la represión y dejaron impunes a sus mandantes reales. Hoy, nos gobiernan las mismas fuerzas, en forma directa y sin intermediarios.

No queremos más a las FFAA reprimiendo al país, sus grandes mayorías y su militancia política. Las queremos ocupadas en defender la soberanía, en una patria libre del poder extranjero, sin bases militares de otros países, con la recuperación de Malvinas como objetivo estratégico.

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