La obra social militar, el botín que Aguad quiere para el poder financiero/Iniciativa Política

Desde las fuerzas armadas observan con recelo las maniobras del Gobierno en la administración de la obra social castrense. A la tensa relación que mantiene el Ministro de Defensa Oscar Aguad con la institución militar a raíz de las desprolijidades con las que se manejó la desaparición en dudosas circunstancias del submarino ARA San Juan, la invisibilidad del tema, la falta de respuesta a los familiares de los soldados desaparecidos en el cumplimiento de su deber y la inexistencia de una política de Estado seria y consistente para con las FFAA (deuda de todos los gobiernos democráticos, desde 1983 hasta la fecha), se le suman denuncias de privatización de los fondos previsionales del sector militar.

La unificación de las obras sociales de las diferentes fuerzas armadas del país en lo que hoy es Iosfa (Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad), permitió que esta institución se constituya como una de las obras sociales con mayor cantidad de afiliados en el país.  Los más de 650.000 afiliados generan casi mil millones de pesos anuales. En consecuencia, es de esperar que las sociedades de inversión y usureros de toda laya, cuyos miembros cumplen funciones en el gobierno nacional, vean una oportunidad en los recursos que administra la obra social de quienes contribuyen a la defensa nacional.

Al respecto, el capitán de navío Ernesto Horacio Blanco elevó un comunicado solicitando una auditoría y la remoción del DR. Pedro Barrios, presidente del directorio del Iosfa, quien es hombre de confianza de Oscar Aguad. La máxima autoridad de Iosfa formó parte del grupo de asesores para Gestión de Programas y Soluciones (denominado GPS) conformado por Aguad en su fallido intento para hacerse de la gobernación de Córdoba en el año 2011. Por su parte, el gerente general Tomás Chavich también es muy cuestionado al tener un currículum ligado a la administración privada de fondos provisionales, ya que desempeñó funciones en AFP (la mayor administradora de fondos de pensión de Chile), propiedad de la estadounidense MetLife, lo cual genera suspicacia en los afiliados respecto a los verdaderos intereses de este funcionario.

En el comunicado, Ernesto Horacio Blanco, quien fuera jefe de la Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina, denuncia que las autoridades civiles de la obra social ejercen “un manejo autoritario y discrecional de los recursos financieros generados a través del aporte de los afiliados”. Al tiempo que remarca la falta de transparencia en la gestión del DR. Barrios y la intención de eliminar la presencia de personal militar en la obra social. Esta administración dolosa cuenta con contrataciones y auto asignaciones de “sueldos obscenos, en comparación con los magros haberes de militares y civiles de las Fuerzas Armadas”. Esta situación usufructuada por “oportunistas políticos”, incrementó los gastos de personal a costa de las prestaciones de salud.

Los gastos administrativos desmedidos, aclara el capitán de navío, superan lo establecido en la reglamentación vigente. Sumado a los despilfarros que hacen pensar en una estrategia de vaciamiento de los recursos de la institución, el ex jefe del comando de la flota del ARA San Juan, entre otros submarinos, sostiene que el Decreto 637 permite que los afiliados sean quienes ejerzan la conducción, ocupando los diferentes cargos directivos. Además, afirma que, en los últimos años, fueron las administraciones militares las que generaron superávit financieros.

En ese marco, donde desde todo punto de vista las FFAA sufren un proceso de reducción a la impotencia, en lo atinente a custodiar la soberanía nacional, al lamentable asunto de transformar su obra social en coto de caza de los negocios privados, debemos sumar el vergonzoso hecho de que por su genuflexión ante EEUU la gestión Macri les imponga el riesgo de traicionar enteramente la tradición sanmartiniana y verse comprometidas en posibles acciones de intervención en Venezuela. Por una y otra cosa, atentar contra la salud de los afiliados de la obra social castrense e insinuar comprometerse en la posible aventura militar de Trump en Venezuela, el actual Gobierno colonial de Cambiemos merece el repudio de todos los argentinos, civiles y militares.

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