ARA SAN JUAN. Iba a toda velocidad hacia el noreste cuando explotó ¿Huía?/ Juan Salinas

ara san juanVarios datos nuevos apuntalaron ayer la hipótesis formulada por Gabriel Fernández y Julio Fernández Baraibar, a partir de informaciones surgidas de las entrañas de la Armada, sin por eso desalentar a la formulada por Leonardo del Grosso . La de los Fernández, recordamos, es que el ARA San Juan habría cumplido una misión secreta en aguas cercanas a las islas Malvinas, dentro de la zona de exclusión decretada unilateralmente por el Reino Unido, y que resultó por eso torpedeado o alcanzado por un misil. La formulada por Grosso es que la Armada, a instancias de la Presidencia, se pasó por los fondillos la falta de autorización del Congreso (en rigor, de la Cámara de diputados, pues el Senado las había aprobado) a las maniobras conjuntas con la US Navy denominadas Cormorán y las ejecutó igual (es de suponer que con la anuencia del poder político) y que su hundimiento fue producto de un “accidente” en el curso de las mismas. Ambas hipótesis -que no necesariamente tienen por qué ser antagónicas- se encuentran abonadas por la jueza federal a cargo formalmente de la investigación, Marta Yañez, que ratificó que la derrota del ARA San Juan se encuentra protegida por el “Secreto de Estado”. Además, en el curso de las últimas horas se hizo público que en el supuestamente rutinario viaje a Ushuahia del submarino fabricado en Alemania por la Thyssen viajaban, además de varios buzos tácticos (¿para qué?) al menos (¿para qué?) un oficial del Servicio de inteligencia Naval (SIN).

En opinión de quien escribe, nada puede descartarse porque está claro que el capital financiero internacional y los poderes fácticos que se encuentran detrás del eje Washington-Londres (sobre todo, a partir del Brexit) quieren excluir a la Argentina de lo que conciben como el mayor y más fabuloso negocio que resta hacer en el planeta que es la explotación de los inmensos recursos naturales que ofrece el continente Antártico.

También, por lo que pudo averiguar, una pequeña explosión, seguida por el estrujamiento del submarino al colapsar su casco por la presión (como sucedería si estuviese navegando en profundidad) no sería detectada por los sensores que vigilan que no haya explosiones nucleares. Si se detectó fue porque se trató de una explosión considerable, muy violenta, tal como se informó oficialmente.

Volviendo a las novedades de ayer: lo más grueso llegó por la boca de Luis Tagliapietra, padre de uno de los infortunados tripulantes del ARA San Juan, Alejandro, de 27 años. Tagliapetra, que se presentó como “un humilde navegante a vela” y pareció muy sincero al deslindar a las nuevas promociones de la Armada de “todo lo que pasó en la década de los ’70”, fue entrevistado por Gustavo Sylvestre.

Dijo Luis Tagliapetra: “Si la explosión fue a 30 millas de la última comunicación y la orden era que el submarino navegara a 5 nudos (un nudo = una milla naútica -1852 metros- por hora) con derrota directa a Mar del Plata, eso indicaría que si luego fue sobre el talud (es decir, salió de la plataforma continental que no tiene más de 200 metros de profundidad para ingresar a una zona donde la misma llega a los mil metros) que, primero, hubo un desvío del curso indicado y, segundo, iba al doble de velocidad (que le habían ordnado). Si el submarino hubiera ido a 5 nudos, para hacer 30 millas necesita seis horas. Es fácil la cuenta: si la última comunicación fue a las 7.30 y la explosión fue a las 10.45, tendría que haber estado a 15 millas, no a 30. Entonces (está claro que) el submarino no tenía ningún problema, porque esto (la velocidad a la que iba) descarta todas las (hipótesis) anteriores. Solamente está el tema de la avería en las baterías, que me explicaron que era en las de proa, y que estaban navegando con las de popa, lo que les permitía llegar, según el análisis del capitán, hasta Mar del Plata sin inconvenientes. Entonces, si estaban en esa situación, que no era de emergencia, debía estar navegando normalmente. No había motivo para que se desviara de la derrota ni para que duplicara la velocidad que le habían ordenado… Por supuesto que el capitán tiene criterio para resolver cuestiones (inesperadas) pero que duplique la velocidad, y ¡sin avisar! es muy raro…”.

Gustavo Sylvestre le preguntó que podría significar que el ARA San Juan hubiera duplicado la velocidad.

–O el capitán desobedeció la orden que le habían dado desde Mar del Plata, lo que dudo, o se está hablando de que esta famosa implosión (sic) puede haber sido otra cosa… Digo, se me ocurre a mi ¿eh? desde la ignorancia… Puede ser la detonación de un torpedo o de otra cosa… ¿me seguís? No se me ocurre. no sé… Hay cosas que trato de analizarlas pero tampoco (las) entiendo. No soy nadie (pero) trato de analizarlas desde una lógica básica, nada más. Pero la incongruencia está a la vista. Y que tengan tanta certeza… me hace ruido.

Más adelante Tagliapietra dijo que había hablado con un submarinista con 25 años de experiencia que le dijo, en relación a una explosión interna o implosión, que nunca jamás había sentido hablar de nada siquiera remotamente parecido.

–Para que se produzca algo así tiene que haber una acumulación de hidrógeno tal que permita que un chispazo genere una explosión. Pero para eso tiene que haber una sulfatación de las baterías importante, que no haya la hayan percibido ni el capitán ni nadie del personal y que tampoco la hayan percibido los sensores porque (el submarino) tiene sensores del nivel de hidrógeno, y me aseguran con un cien por ciento de seguridad que las baterías estaban en estado impecable de conservación y mantenimiento. Entonces ahí tenemos otro elemento para pensar lo que pasó…

Sylvestre también entrevistó telefónicamente a Guillermo Carmona (FpV-Mendoza) vicepresidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Diputados. Carmona dijo que había estado en contacto con el hermano de uno de los tripulantes, otro mendocino al que concoce desde hace mucho tiempo, y que este le dijo que le llamaba mucho la atención que en lugar de los 37 tripulantes habituales el submarino llevara 44, uno de los cuales pertenecía al área de inteligencia y se preguntó “¿Que hacían esos siete tripulantes de más en la embarcación?”.

Carmona destacó que al revés de lo que se hizo en otras catástrofes de submarinos, en esta ocasión, aunque se publicó el nombre y las fotos de los tripulantes, no se especificó que roles cumplían abordo ni que clase de ejercicio estaban realizando. “Puesto que está claro que no se trataba de un viaje de rutina y muchísimo menos de placer, surge la pregunta: ¿No estaban haciedo ejercicios combinados con armadas de otros países?”, remató

Y aqui aparece un nota de Infobae que glosamos:

“Puede haber una misión de carácter confidencial”, admitió la jueza que investiga la desaparición del submarino

La jueza federal que entiende en la desaparición del ARA San Juan, Marta Yáñez, explicó a qué se refirió días atrás cuando habló del secreto de Estado que rige en las operaciones del submarino. “Al tratarse de la Armada Nacional, que tiene el deber de resguardar la seguridad del mar territorial, puede haber alguna misión de carácter confidencial. No estamos hablando de un particular que estaba pescando en la milla 2015 o de un chino que estaba en el mar argentino”, dijo, no sin ironía.

El “secreto de Estado” que mencionó Yáñez fue utilizado por algunos especialistas para explicar, por ejemplo, por qué no había una corbeta que acompañara la misión del buque, como suele suceder. Ayer la Armada dio una respuesta sobre esta incógnita.

Yáñez adelantó que le solicitó al Ministerio de Defensa que suministre toda la información vinculada a las operaciones de la embarcación como parte de una investigación que busca reconstruir el recorrido que realizó la nave en las últimas semanas, desde que partió desde Mar del Plata.

Consultada por Jonathan Viale y Lucas Morando en radio La Red, la jueza dijo además que no descarta que el ARA San Juan haya sido blanco de un ataque extranjero. ¿Que tal?

La única buena noticia en medio de un panorama desolador es la intervenciòn de la marina rusa, que aun si el ARA San Juan se encontrara hundido a mucha profundidad podría explorarlo y fotografiarlo a través de una cápsula resistente a la presión dirigida remotamente desde la superficie, lo que en principio debería bastar para averiguar cual fue la causa del rápido, casi instantáneo hundimiento.

ILUSTRACIÓN DE LA PRESENTACIÓN. Los submarinos británicos vuleven a sus bases luego de matar enarbolando una bandera pirata, a la que llaman Jolly Roger. Esta dicen fue la que enarboló el HMS Conqueror al ingresar a su base de Faslane luego de hundir al crucero General Belgrano (antes, 17 de Octubre). Abajo, una foto de su torreta en esa instancia.

The conning tower of HMS Conqueror with the captain and crew members flying the jolly roger flag of crossed torpedoes and skull returned to Faslane in Holy Loch after sinking Argentinean battleship General Belgrano South Atlantic Falklands War.  July 1982
The conning tower of HMS Conqueror with the captain and crew members flying the jolly roger flag of crossed torpedoes and skull returned to Faslane in Holy Loch after sinking Argentinean battleship General Belgrano South Atlantic Falklands War. July 1982

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