«El rumbo del gobierno es peligroso para la producción y el trabajo»

Entrevista a Eduardo Fernández, precandidato a diputado nacional por Córdoba.

A poco más de un mes para las elecciones primarias en donde los cordobeses elegimos precandidatos a presidente, vice y diputados nacionales por Córdoba, Facundo Piai entrevistó a Eduardo Fernández, precandidato a diputado por la el Frente de Todos. Fernández preside APYME, organización empresaria que defiende los intereses de muchas pequeñas y medianas empresas de capital nacional, por ello, le preguntamos por el diagnóstico que hace de la política económica del actual gobierno nacional, la situación del tejido pyme y qué políticas debiera implementar el país para poner su economía en la senda de la producción y el trabajo.

Sobre los acercamientos entre el Mercosur y la Unión Europea para bajar los aranceles de la aduana e incentivar el comercio libremente, el primer precandidato de la lista de Alberto Fernandez en Córdoba advirtió que “en mis años de dirigente empresario, cuando vemos quiénes son los que festejan, nosotros empezamos a llorar”, en relación a las declaraciones de empresarios sojeros y de filiales de trasnacionales, quienes se mostraron entusiasmados por el acuerdo. Asumiendo que este acuerdo vendrá de la mano con una reforma laboral para bajar salarios y flexibilizar los medios de contratación y despido, más el cierre de muchas empresas nacionales frente al arribo de importaciones y la pérdida de Brasil, nuestro principal socio comercial, en manos de las potencias europeas, el presidente de APYME sostuvo que los gobiernos antipopulares “siempre nos piden sacrificio a los laburantes y a los pymes”. Al mismo tiempo se preguntó si el presidente de la Fiat Argentina o si el pope de la soja Gustavo Grobocopatel apoyaría el acuerdo “si le pidieran que aguanten durante diez o quince años para ver las supuestas mejoras que traerá el acuerdo y que durante ese tiempo resignen ganancias, como nos piden a la mayoría”.

Facundo Piai: ¿Qué diagnóstico haces desde el plano político y económico del actual gobierno nacional, a casi cuatro años de gestión?

Eduardo Fernández: En lo que va de gestión han demostrado que siguen un camino que es el que propusieron desde el principio, cuando ya las primeras propuestas y los primeros mensajes del gobierno no hablaban de industria, no hablaban de pymes y se empezó a manejar el Estado de acuerdo a lo que Macri definió en Davos. Un Estado orientado a preparar la cancha para que jugaran los privados, y en esa cancha nos tiró a actores muy desiguales, desde los trabajadores y las pequeñas empresas, junto a las grandes compañías y las subsidiarias de empresas extranjeras. A eso hay que sumarle la política de modificación de los precios de servicios públicos como forma de disminuir el déficit estatal.

Esa combinación de dejar al tejido productivo nacional a la buena de dios, más una apertura económica de nuestras fronteras para el ingreso de bienes en sectores importantes en la generación de puestos de trabajo tuvo como consecuencia, por ejemplo, la destrucción de 261 mil puestos de empleo registrado, el cierre de miles de pequeñas y medianas empresas y el abandono del seguimiento estadístico de la actividad productiva. Hay silencio en la discriminación de productos importados, cuando esa información es prioritaria a la hora de pedir salvaguarda o criterios. También hay silencio sobre la cantidad de pymes, las altas y bajas de Afip, la destrucción del registro industrial de la nación que el 2 de febrero del 2018 pasó a la historia. Entonces, hay una cantidad de hechos que ratifican que es un gobierno que insiste en políticas que están causando grandes daños sociales y que tampoco muestran, en el corto y mediano plazo, una posibilidad de salida.

A todo este panorama hostil para la producción que generó el gobierno nacional con la orientación de sus políticas económicas hay que sumarle la bicicleta que se generó a través del endeudamiento nacional mediante Lebacs y Lelics. En simultáneo, el tremendo endeudamiento exterior sin una contrapartida de obra pública para la reactivación de la economía solo tiene como único objetivo garantizar la fuga dólares del país que se ha incrementado a cifras históricas. Tampoco es cierto que en estos años ordenaron la economía y generaron las bases para el crecimiento futuro, la política cambiaria no solo que es errática, sino que la cambiaron tres o cuatro veces, lo cual genera mucha incertidumbre, no entendieron la importancia de las economías regionales, tampoco.

Esta gestión eligió un rumbo y ese rumbo es errado y peligroso para los ciudadanos y para un esquema de producción, la innovación tecnológica y el trabajo. Es decir, si salimos de lo macroeconómico, las políticas específicas en materia de energía, ambiente, salud, educación, etc., también son insatisfactorias. Por lo tanto, después de tres años y medio, la política del gobierno está clara, y lo que se le presenta como opción a los argentinos en el próximo turno electoral es ratificar o elegir un rumbo distinto.

FP: teniendo en cuenta tu precandidatura al parlamento nacional y tu rol como dirigente de un sector del empresariado local ¿Cuáles son las políticas que deberían implementarse para salvaguardar a las pymes, un sector castigado, de importancia en el agregado de valor y en la oferta de trabajo?

EF: lo que estamos pidiendo nosotros es modificar la actual situación de restricción del mercado interno que se da por el deterioro del ingreso de los jubilados, trabajadores y profesionales. Tenemos que poder bajar la caída permanente del poder adquisitivo, en lo inmediato. La demanda cae masivamente y eso afecta a una gran mayoría de los sectores de la economía. Para lograrlo, hay medidas de emergencia, algunas de esas medidas abarca al conjunto de otros sectores sociales y económicos, y hay medidas específicas, que tienden a detallar con mucha más claridad que la ley actual (por la Ley 27264 de Recuperación Productiva) qué es una pyme en la Argentina. porque a esta ley vigente se la llama Ley Pyme pero ni en el título del texto legal menciona a las pequeñas empresas.

FP: ¿Cuáles serían esas las leyes específicas y generales para cambiar la ecuación de las pymes?

EF: primero, poner al sistema financiero a disposición de la economía real y de la producción, para lo cual debe financiar razonablemente el consumo y , por supuesto, el capital de trabajo, porque estamos hablando, en este etapa, de levantar pymes. Por lo cual necesitamos una ley que contemple no solo la promoción y el desarrollo de las pymes, que suena bien, sino también que procure la sustentabilidad del sector. También necesitamos un sistema tributario que deje de castigar la producción y el trabajo, y grave a los sectores y empresas con mayor capacidad contributiva. Administrar inteligentemente el comercio exterior para que no nos perforen nuestra producción. Otra medida que se torna importante en este sentido es unificar políticas en las distintas áreas municipal, provincial y nacional. Asegurar la transferencia tecnológica, unificar lo que es la parafernalia pyme de distintos niveles en diferentes programas nacionales, para que el Estado ahorre recursos y los empresarios tiempo, de modo tal que el empresario sepa a dónde dirigirse de acuerdo al tipo y magnitud de negocio.

También, políticas de promoción de la exportación con acompañamiento del Estado. y crear los órganos de participación que estaban previsto en algunas leyes pero que no se cumplen, agregando al sector productivo todo, con la representación de los trabajadores, los sectores de ciencia y tecnología, el Estado, las universidades, en procura de la promoción y sustentabilidad de las pymes, no del emprendedurismo.

610 mil empresas registradas 99% son pymes, solo el 1,5% de la pymes exporta regularmente, con toda esta información hay que hacer un seguimiento, se pueden proponer y rectificar políticas, hay muchas leyes vigentes que va a haber que adecuar, otras que habrá que ejecutar. Dentro de ellas está el tema compre trabajo argentino, que el año pasado se aprobó la ley trabajosamente. Sin embargo, ahora que estamos en tratativas de acuerdo con la Unión Europea, los acuerdos de libre comercio no te permiten tener preferencia de compra ya que tienen que venir las empresas europeas en igualdad de condiciones.

FP: hoy los medios están hablando de las tratativas de Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, principalmente, para que el Mercosur comercia a aranceles cero con las potencias Industriales de Europa. ¿Qué opinión te merece un acuerdo de libre comercio entre nuestro país con la Unión Europea?

EF: a grandes cifras, del intercambio comercial, del 65% que les vendemos a los europeos son productos de origen agropecuario y ganadero, es decir, sin valor agregado. Mientras que lo que nos venden los europeos, el 65% es manufactura industrial. Ya por ahí hay una gran desigualdad, a eso hay que sumarle las realidades económicas diferentes, en donde el costo del dinero es un factor desigual, al igual que el desarrollo tecnológico, las dimensiones de la capacidad del capital de trabajo, la intervención en la obre pública, entre otras cuestiones.

Primero queremos conocer la letra chica del preacuerdo, nos estamos enterando más por lo que están publicando desde la UE que por lo que está comunicando este gobierno. A todas luces, es un acuerdo hecho para las grandes empresas. El problema es que en nuestro país ese sector concentrado es altamente extranjerizado y no alimenta el sistema productivo. Es decir, el gobierno está eligiendo qué tipo de sociedad quiere y para cuantos millones de argentinos responde el modelo económico. La verdad que con este tipo de acuerdos, de acá a quince o veinte años a lo mejor se empieza a recuperar algo de lo perdido… ¡lo dicen ellos! Mientras tanto…

FP: de establecerse un acuerdo de estas características ¿cómo afectaría nuestra relación con Brasil (primer socio comercial de la economía argentina) teniendo en cuenta que ese mercado será disputado por las industrias de Francia, Alemania, Italia, etc.?

EF: a Brasil le pasa lo mismo q a nosotros. Ellos tienen un sector industrial muy desarrollado, la burguesía paulista es muy fuerte. Después de los sesenta tuvieron un gran desarrollo con exportaciones competitivas internacionalmente, manufacturas de origen agropecuarias e industriales. Pero una gran parte vive de la incorporación de millones de brasileños al consumo interno. Ellos pudieron exportar, encontraron una economía de escala, en un país muy numeroso, mejoraron el consumo. Es decir, el acuerdo también genera un interrogante para ese sector del empresariado brasilero. Por otro lado, desde luego que los bienes industriales que exportamos a nuestro principal socio comercial tendrán ahora nuevos competidores.

A diferencia de lo q ocurre entre nuestra economía con las potencias industriales europeas, con el Brasil tenemos una complementariedad virtuosa. Por ejemplo, se pueden establecer vinculaciones con Brasil, aprovechando la experiencia y calidad que tienen en materia de envases y de mantención de alimentos, ya que cuentan con una tecnología para ese segmento de la producción más avanzada que nosotros, por ejemplo.

Todo esto, que es un mundo, depende del pensamiento del Estado y el rol que juegue el Estado en hermanar esto. Ahora, si se potencia la idea de canibalismo, como está sucediendo ahora, eso será lo que prime. Por eso sale el CEO de la Fiat Argentina a decir la barbaridad que dijo, de que tenemos que comprar autos europeos porque los hacen mejor. Yo no dudo de que los puedan hacer mejor que acá, el problema es ¿qué haces con las terminales automotrices y los puestos de trabajo de todo el complejo automotriz? Por eso me entusiasma tener otro gobierno, con otra concepción del Estado y otra orientación de la economía. Por eso acepté ser candidato, porque no hay otra forma y la ratificación de Macri en la próxima elección y de esta política, generaría una fractura social y un quiebre en la historia del país nuca antes visto.

FP: hay un tema poco abordado por la agenda de discusión pero no por ello menos importante, se trata del modelo de desarrollo, todos los países considerados “exitosos” tienen una orientación económica particular, por caso Australia se dio un modelo de desarrollo que procura generar agregado de valor a la actividad agropecuaria y a los recursos minerales y en función de ello establece encadenamientos productivos en toda la cadena de valor, Corea del Sur tiene otro modelo distinto, Canadá también, ¿cuál consideras que debe ser el modelo que se dé Argentina para potenciar su economía y emplear a la totalidad de su población de acuerdo a las características que presenta el país?

EF: el modelo que se dé la Argentina, para empezar. Si yo te dijera que en Corea del Sur hay un banco de desarrollo que te da prácticamente gratis el dinero y acá para llegar a ser Corea te dicen que el Estado se tiene que retirar, hay una incoherencia, por empezar. Nuestro país tiene una historia económica y una estructura particular, distinta a la de muchos países de la región, y hay que adaptar las políticas de desarrollo atendiendo a la idiosincrasia y al tipo de desarrollo. En Argentina existió industria, mucho antes que en cualquier país de Latinoamérica, antes que Australia, inclusive. Y cada uno se da un modelo económico con relación a los objetivos que pretende con su población.

Ayer discutía con un liberal y me decía “Chile tiene mejores crecimientos en producto bruto que Argentina”. Lo que desconocen afirmaciones de ese tipo es que los vecinos trasandinos tienen una estructura totalmente distinta, de modo tal que no se puede extrapolar ningún modelo por más exitoso que sea. Acá hay industria, acá hubo industria pesada, acá el Estado intervino en la industria, en algún momento hizo el acero, aluminio y hierro, vehículos, aviones, y fue altamente dinámico en la creación de las pymes y del tejido fabril. Por eso cuando recordamos a la Fábrica Militar de Aviones, la IAME, recordamos que fue una madre de industrias.

Por otro lado, tenemos una gran extensión territorial y una diversidad de economías regionales, de modo tal que no se puede aplicar una sola política. Argentina deberá estudiar cómo será su integración al mundo, en medio de una guerra económica mundial. No perdamos de vista que por determinación de la OMC, el país tuvo que sacar retenciones a algunos productos por tener barreras paraarancelarias, mientras que los chinos y los norteamericanos ponen los aranceles que quieren, y yo me pregunto ¿les dice algo la OMC?.

El modelo de desarrollo tiene que considerar que estructuralmente el país tiene un déficit de divisas histórico, que nuestras exportaciones, que es el modo genuino de adquirir divisas, tienen que tener importancia, que el dólar además de ser instrumento de pago internacional, en nuestro país se constituyó como resguardo de valor y especulación. Entonces, el desafío del desarrollo es un nuevo contrato social donde estén los trabajadores asociados a la producción, no como lo plantean en las discusiones actuales sobre la reforma laboral que solo busca reducir un costo. Para lo cual también es importante el rol del sector financiero, para que financie los procesos productivos, no como ocurre ahora en donde los bancos no hacen otra cosa que no sea comprar Leliq.

No hay desarrollo si el Estado no recupera su rol dentro del capitalismo que es ayudar a distribuir mejor la riqueza. Es un desafío de la política, los empresarios, los trabajadores y los sectores de ciencia y técnica.

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