Córdoba frente a la doble epidemia

Un análisis del Presupuesto de la Provincia de Córdoba evidencia que se destina cada vez menos presupuesto al Ministerio de Salud, siendo el de este año el más bajo de la década, al menos. Frente a ello y al recorte que sufrió la salud a nivel nacional durante la gestión de Mauricio Macri ¿Cuál es el estado de situación de la salud pública en la provincia mediterránea para enfrentar al covid19 y al dengue?Virginia Lázaro quien presta servicio hace más de 20 años nos cuenta cual es la realidad del Hospital de Niños y las políticas aplicadas al sector hospitalario.

La pandemia del covid19 tomó por sorpresa a la mayoría de los gobiernos y sistemas sanitarios del mundo. Si bien, como señaló la Dra Laura Gastaldi en la nota “Covid19, la mercantilización de la salud fagocita los sistemas sanitarios”, hace ya dos años que la OMS venía alertado sobre la posibilidad de una nueva epidemia de gripe, la realidad es que para la lógica que guía la salud en el mundo invertir en prevención no es una posibilidad, ya que no es negocio. A la fecha, los enfermos registrados superan el millón, las víctimas fatales crecen al ritmo de la saturación de los sistemas hospitalarios y son muy escasos los países que lograron controlar la propagación del virus. Sólo China y Corea han logrado amesetar la curva de contagios, mientras que un puñado de países escandinavos parecería que caminan en esa dirección.

En el país, más allá de la voluntad del ejecutivo nacional de anteponer el resguardo de la salud de la población ante cualquier otra prioridad, la capacidad de respuesta del sistema de salud pública es limitada luego de los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri, señaló recientemente el reconocido infectólogo Hugo Roland en una entrevista a este portal. A todo esto, mientras  la pandemia de la gripe crece, los infectados de dengue también aumentan. Según el último boletín epidemiológico nacional, hay registrados en lo que va de la temporada 7.862 casos entre confirmados y probables compatibles con la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, siendo Córdoba una de las provincias en donde se advierte un fuerte crecimiento. 526 son los casos confirmados, según dio a conocer la última información oficial del gobierno de Córdoba.

¿Cuál es el estado de situación de la salud pública en la provincia mediterránea para enfrentar las dos contingencias?

Una investigación publicada hace dos años por un medio de difusión nacional concluía que la provincia destina cada vez menos presupuesto al área de salud. El estudio realizado por Iván Ase, médico, magíster en administración pública, señalaba una tendencia a la baja en lo que refiere a los recursos destinados al Ministerio de Salud; en donde del total de erogaciones, el porcentaje presupuestado para salud tanto en 2017, como en 2018 estaban por debajo del promedio de la década. Este recorte se aplicaba principalmente en el personal y sobre los insumos del sistema. El porcentaje destinado a esa cartera representaba el 10% del gasto total en 2010 y bajó a 8,6% ocho años después.

De acuerdo a datos oficiales del año en curso, el componente Servicios Sociales del presupuesto de la provincia, dentro del cual se encuentra la salud, entre otros rubros, registra una contracción real de casi tres puntos porcentuales. En otras palabras, la dotación de recursos para el área dentro de la cual se encuentra el gasto de salud presenta un incremento nominal que se ubica por debajo de la inflación proyectada. Trabajadores de la salud confirmaron que los ajustes afectan principalmente a los recursos humanos (médicos, enfermeros, administrativos, técnicos de laboratorio, entre otros), infraestructura e insumos con los que deben trabajar para brindar una asistencia eficiente.

Lejos de ser esto una novedad, el sistema de salud en Córdoba se deteriora desde hace más de 20 años con lo que se conoce como “la descentralización de la salud y lo que se llama proceso de reforma de la misma”, que fue de la mano de “recortes y ajustes en el presupuesto”, señala Virginia Lázaro, empleada del Hospital de Niños, con 23 años de servicio. Este proceso “redujo la dotación de personal de la salud y hace que la inversión en infraestructura sea dispar; en ciertos lugares se invierte y en otros se desinvierte. En general el mantenimiento es muy deficitario, lo cual va generando deterioros grandes en la infraestructura, el funcionamiento y la atención”. “Mantenimiento, esterilización, el lavado de la ropa, farmacia, limpieza y la cocina” son algunos de los servicios esenciales que se fueron privatizando en los últimos años lo cual genera gastos extras, y hace al “desmantelamiento del sistema hospitalario”.

Quien también es delegada de ATE reveló en dialogo con Iniciativa Política que en otros momentos hubo mayor escases de insumos, pero que ahora el principal problema es “la falta de personal en los servicios y la precarización de los trabajadores de la salud”, ya que se dio de baja el sistema de “altas por bajas”. En épocas de mayor demanda, como en el invierno donde incrementan las enfermedades respiratorias, aumenta la dotación de trabajadores con contratos “de contingencia” durante tres meses. Además de ser insuficiente el personal que ingresa bajo esta modalidad, lo hace bajo contratos precarios y hay demoras en los pagos, por tanto no son una respuesta al problema de fondo que es la falta de recursos humanos y a la calidad de la atención, advierte Lázaro. “En el Hospital de Niños tenemos 160 bajas de 2018 a hoy por jubilaciones y renuncias, de las cuales no se cubrió ni el 10% de esas vacantes”.

Frente a la reducción del personal, nuestra entrevistada sostuvo que el sector más afectado es el de enfermería; la ley estipula que “una enfermera debe tener seis pacientes en sala común de internación”, y la realidad es que los agentes de la salud están desbordados, cumpliéndose lo establecido por la ley en contadas ocasiones en salas de alta complejidad, mientras que en salas comunes o cuidados intermedios no se respeta. Esta situación termina agotando física y psíquicamente al personal. Asimismo, la precarización laboral obligan a muchos trabajadores de la salud a prestar servicios en más de un establecimiento lo cual también genera un desgaste del personal y frente a la pandemia del covid19 los expone aún más al contagio.

La falta de personal también se manifiesta en el retraso de turnos de atención de especialidades, entre 1 mes y hasta seis, por la falta de especialistas para atender las patologías crónicas en nuestro hospital, porque hay una gran demanda y una dotación de personal reducida. Todas estas irregularidades hacen que no se haya hecho lo suficiente para evitar la epidemia de dengue en la provincia y naturalmente condiciona la respuesta del sistema sanitario.

Sobre el brote de dengue, Lázaro señaló que no se hace prevención, por lo tanto, se trabaja “sobre la demanda, es decir, se trabaja sobre la enfermedad ya consumada”. Tampoco existe una planificación, ni una estructura organizativa que permita “ir articulando con el primer nivel”. “No se percibe desde dentro del hospital que se haga vigilancia epidemiológica”, la prevención no es sostenida, ni se invierte en ese sentido en los centros de atención primaria, sobretodo, luego de los últimos cuatro años donde se “vaciaron programas importantes nacionales”, todos estos aspectos quedan en evidencia frente al avance del dengue en la provincia y exponen la fragilidad del sistema sanitario.  

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